Batacazo del Unicaja en Dijon (78-68)

Batacazo del Unicaja en Dijon (78-68)

El Unicaja perdió ante el Dijon su primer partido en la Champions League al caer derrotado 78-68 en el encuentro disputado este martes dentro del grupo C


Hace quince días el Unicaja barría de la cancha del Carpena a un débil Dijon, aplastándole por 29 puntos de diferencia. Vale que para el encuentro en la ciudad de la mostaza recuperaban a algunos efectivos. Pero nadie, excepto Katsikaris que lo avisaba en la previa, podría pensar en que se perdiera. Y se hizo. Porque los de la Borgoña dominaron de principio a fin aprovechándose de los puntos tras pérdidas y de la agonía de los cajistas por tirar de tres.

El 6-0 inicial ya dejaba claro que los malagueños no podían jugar con el freno de mano puesto. Nada de ahorrar fuerzas. Había que ponerse las pilas cuanto antes para no ir a remolque. No lo entendieron y Holston, 19 puntos y 9 asistencias, se aprovechó de esa debilidad para cerrar el primer acto 21-15.

En el segundo sí que parecieron las cosas ponerse bien para los cajistas. En apenas minuto y medio, con un tiro de Brizuela, el Unicaja empataba el encuentro tras un 0-6. Oasis en el desierto para que luego llegara de nuevo la sed y no encontraran agua. La tenía toda el cuadro de Nenad Markovic, que había aprendido la lección de Málaga. En esos momentos Ware ya había puesto el botón de MVP en marcha con sus 20 puntos casi inmaculados (10/12 en tiros). Normal que al descanso, la ventaja fuera casi escandalosa (47-32).

La chapa de Katsikaris a sus jugadores tenía que producir algún efecto. Así no se podía seguir, sin defender un pimiento y seleccionando mal los tiros. Con un poquito más de intensidad, el 2-10 en tres minutos fue suficiente para volver a meter a los verdes en el choque. La tensión subió unos grados y algún pique entre Cole y Holston estuvo a punto de estropear el espectáculo. Por si acaso, Markovic también mostró su carácter y recibió una técnica que, en teoría, debería haber favorecido al Unicaja. Error, porque el Dijon mantuvo una distancia prudencial para encarar el último cuarto con 11 arriba (60-49).

Y en esos últimos diez minutos fue un quiero y no puedo en busca de la remontada. Los franceses combinaban efectividad con alguna acción de esas que levantan al público de los asientos. Loum, Ducoté, Kelly… daba igual quien aportase puntos porque todo estaba ya decidido viendo los errores ofensivos y defensivos de un Unicaja que en nada se pareció al de hace tres días ante el Burgos. Así no, así no.